Posteado por: Farolera | Junio 29, 2009

La Resucitada

SantaMuerte

Vaya mi propia y humilde lectura de estas elecciones que pasaron.

Tengo la impresión de que con esta elección de ayer, ha resucitado una vieja dicotomía que parecía empezar a diluirse en la imposible complejidad posmoderna del escenario socio-político actual: la izquierda y la derecha. Es decir, muchos habían empezado a dudar de su vigencia para describir fenómenos tan indescriptibles como el peronismo o, para el caso, el radicalismo.

Ayer -y durante los días previos- resucitó con la fuerza de Lázaro.

Por una parte, seguí con mucha atención los comentarios en facebook. Por el círculo que me toca frecuentar, he tenido que leer statuses y notas y enlaces que, aún siendo yo anti-kirchnerista, me daban vergüenza ajena.  Resentimiento, racismo, odio puro: el mismo “lo vamo’ a hacer cagar” que repiquetea del otro lado, tras los bombos y papelitos.

Realmente, nos llenamos la boca hablando de “modelos” y de “estrategias” y de “gestión” y de números y logros como si fuéramos un país, qué se yo, serio. Intelectual. Racional. Ningún país es serio si a uno y otro lado de la contienda política se bambolean los barrabravas, unos con facebook y blackberry y otros con bombos y choripanes.

Los de la blackberry resucitan videos de Pino abrazándose a Chávez, luego de que la operación “cerró con el kirchnerismo” fracasó. Los K siguen defendiendo lo indefendible, prácticamente sin autocrítica y supeditando la emergencia sanitaria a una elección.

Resucita la izquierda, resucita la derecha. Resucita la polarización. Quizás sea tendencia mundial, algún sesudo analista/politólogo me lo dirá. Hoy más que nunca, parece necesario pronunciarse a favor de la igualdad o a favor de la libertad, como si una pudiera prescindir de la otra. La síntesis de las dos, curiosamente la menos nombrada de la tríada, es la fraternidad. Nos haría bien pronunciarla más, evocarla más, embanderarla más.

La derecha macrista se olvida de las raíces menemistas de su líder, se olvida que en esta elección se alió al peronismo -ellos, que son una fuerza nueva, gor-, se olvida de las políticas sociales y busca padrinazgo bajo la sombra de un cabezón que acostumbra a construir presidentes y derribarlos.

La izquierda se aglutina bajo el Pino que nos da esperanza, que habla bien, que dice lo que tiene que decir, fundamentalmente porque no se olvida que argentinos somos todos, no los cuatro o cinco perejiles que opinamos desde la mesa, calentitos, con estudios universitarios y algún pariente sojero. Argentinos son el 60% de los chicos que viven en la pobreza. Son los desocupados. Los campesinos. Los wichis del monte. Los docentes, los enfermeros. Argentinos somos todos, y para crecer tenemos que crecer todos. Al mismo tiempo. Aunque eso nos lleve más tiempo. Aunque nos de menos ganancias. Aunque nos de PBIs y superávits y qué se yo qué siglas menos espectaculares.

Fraternidad –leave no one behind. Sólo que esta es una guerra contra el hambre, contra la pobreza, contra la indignidad.

Si alguien viene a hablarme de baches y de gestión, sale zapatazo à la Bush. Que me hablen de chicos atendidos, de mujeres contenidas, de centros culturales, de hospitales provistos. Acá no es joda. Todo muy lindo los números, pero la política son personas.

Cristina, por su parte, tiene una gran oportunidad, pero me da la sensación de que va a desaprovecharla, a juzgar por su discurso de hoy: la de hacer su propio camino, ahora que se le desprendió el marido omnipresente e hipercontrolador. Mandarlo a contar pingüinos al Calafate y reinventarse, renovar el gabinete, darle aire a sus pretensiones institucionalistas. En fin.

El tiempo dirá. Nada nos asegura que Pino alcance nuestras expectativas, pero por ahora es suficiente para seguir soñando. Que no es poco.

Posteado por: Farolera | Junio 28, 2009

Farolera in love

pino_solanas

Posteado por: Farolera | Junio 25, 2009

Ficciones

subte

Perdida en la ciudad gris, la ciudad sin sol, las manos secas dentro de los bolsillos, la nariz buscando resguardo en las múltiples capas insuficientes del abrigo.

Había una cita, o dos, una ciudad enardecida de bocinas y llantas. Había plata, taxis, apuros, cafés de entretiempo. Había un solo deseo, allá, una brasa tras el pecho.

Todo estaba orquestado.

Pero la cita  nunca existió. Todo ese movimiento para nada. Se desvaneció el esfuerzo, se esfumó entre las esquinas rotas, la obra en construcción, el obrero en bici.

Indiferente a la música en el subte, el cliché de las películas, volví a mi casa, aturdida.

La clase era otro día, mis sentimientos eran otros, no los que te dije. ¿Por qué dije eso? No era eso. Era esto. Pero quizás ya sea tarde.

Posteado por: Farolera | Junio 10, 2009

Terceras, sextas y novenas

look "candidata" de esta temporada (y la anterior, y la anterior...)

look "candidata" de esta temporada (y la anterior, y la anterior...)

Ayer presencié un debate entre candidatas a legisladoras sobre las cuestiones de género. Desde todos los espacios coincidieron en señalar como significativo el lugar que ocupan las mujeres en las listas actuales. “El cupo es un piso, no un techo”, repetían todas como un mantra.

¿Qué pasa que las mujeres son siempre terceras, sextas, novenas? Las “mechan” en la lista como para que parezca parejita, como si fueran palmeras en alguna medianera de ruta del conurbano. Pero detrás de esta “equidad” se esconde otra estadística: de todas las listas a legisladores, la única encabezada por una mujer es la del impresentable Aníbal, con María Elena Naddeo. Y el PS tiene al cuadrazo de Verónica Gómez en segundo lugar, detrás de Roy. El resto… Bue, le sirvió a la Lubertino para llenarse la boca con la composición del gabinete nacional, y tiene razón. Después de todo, Producción y Defensa son áreas históricamente masculinas. (Sí, ni hablar de la Presidencia –y aún así, ¡cómo se la desmerece permanentemente! con “el doble comando”, “el matrimonio” y otras expresiones poco felices).

Me parece tremendo esto, casi increíble. Hay muchísimas mujeres en política, pero poquísimas en lugares de liderazgo (en el sector privado pasa lo mismo). ¿Somos menos inteligentes? ¿Menos fuertes? ¿Menos algo? ¿O será que no peleamos con la suficiente insistencia, perseverancia, fuerza? ¿Será que nos negamos a usar ciertos “trucos” o a replicar ciertas prácticas, pero no encontramos otras igual de efectivas con que reemplazarlas? ¿Nos tendremos que masculinizar para alcanzar los primeros puestos? ¿O, por el contrario, podremos adecuar el espacio a nuestras maneras de ser y de hacer? En definitiva: ¿no nos dejan, o no nos animamos?

Una dirigencia política más feminizada no la hará mejor ni peor. Hay grandes mujeres y mujeres mezquinas, mediocres, corruptas e inoperantes. Igual que varones. Está bien, somos las mujeres las que tenemos que competir y dar la lucha. De acuerdo. Pero esta competencia no puede quedar únicamente librada al factor “personalidad” o “idoneidad” porque, teniendo en cuenta la historia, lo reciente de nuestra igualdad legal –luego de los añosss que llevamos siendo “el sexo débil”, mudas, oprimidas, despreciadas; o segundonas y relegadas en el mejor de los casos; digo, no puedo dejar de pensar que esta lucha -fundamentalmente cultural- necesita también de un esfuerzo complementario del otro lado, es decir, un reconocimiento pleno como pares y hasta un pequeño aliento por parte de los varones para que las mujeres participen y lideren. Porque si de “acciones positivas” se trata, se me ocurre que esa podría ser la más efectiva de todas.

ACTUALIZACIÓN: Dice Laura Di Marco, autora del libro Jefas: “Pero la mayoría considera, acaso inconscientemente, que fomentar una política empresarial de género les quita el sabroso mérito de haber ganado en una competencia con el universo como contrincante, sin haber comido de las limosnas de una legislación que las haya apoyado: “Me da la sensación de que es muy atractivo para ellas el lugar de excepcionales. Además de tener prejuicios con respecto al feminismo, es como si se desmereciera de esta manera sus logros. Al mismo tiempo, recibir esa ‘ayuda’ implicaría aceptar que las mujeres somos incapaces por nosotras mismas. También creo que a partir del libro ellas cambiaron un poco su punto de vista”.

Creo que es una hipótesis interesante.

Posteado por: Farolera | Junio 9, 2009

Do Re Mi

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Dance with me!

Posteado por: Farolera | Junio 2, 2009

Código 46, allá vamos

Posteado por: Farolera | Junio 1, 2009

Elecciones 09

astronauta

Houston... sí, de Argentina otra vez, cómo va?

Estoy repasando la lista de candidatos a legisladores y diputados por la capital federal para estas elecciones de junio –ya, inminentes. ¿Te suena? Sí, claro. Veamos.

Muchos no logran superar el primer problema, el divorcio entre “la clase política” y las demás clases. Entre representados y representantes, pues ya es difícil señalar certeramente a quién están representando. En criollo: falta de confianza, falta de participación/involucramiento, desencanto. Etcétera.

Pero yo no tengo tanto ese problema. Podríamos decir que me involucro, ergo, he salvado con cierta dignidad el escollo. Mi problema actual es el divorcio entre la gestión y la ideología. Piensen hasta dónde está imbrincado el cliché de que la derecha gestiona bien pero con los peores fines, mientras que la izquierda tiene la ideología clarísima pero no sabe gestionar.

Yo quiero aptitud + visión. Gestión e ideología, bendito matrimonio que tiene la costumbre de parir estadistas. ¿Eh? ¿Ah, Noruega? Bueno, ta luego.

Posteado por: Farolera | Mayo 22, 2009

Prefiero ser puta

Me acordé de cuando iba a la 31 a hacer apoyo escolar; terminé siendo una especie de asistente de la Murga Los Guardianes de Mujica y veía cosas que en mi vida imaginé posible. Y la frase no es metafórica, porque en una vida como la mía ciertamente es inimaginable ese frío húmedo e implacable entre los huesos. Los chicos gateando sobre hierros oxidados, las madres que se turnan para liderar el pool escolar porque tienen que salir a “putear”.

Resulta que también hay lugar para la belleza en ese mundo. Elecciones sobre qué película protagonizar ante una mano de maldón profundo, qué imágenes se llevarán los que nos miran, qué postales serán azarosamente levantadas de una cuneta mojada. Elecciones signadas por una profunda convicción estética, transformando- mediante una heroica maniobra- un argumento de folletín en una verdadera obra literaria. Son las Teresa Batista, las Gabrielas de clavo y canela que taconean altaneras los adoquines del olvido.

Hay madres publicitarias. Siempre con el anillo dorado en el anular que pasa el trapo, que elige el Teresito mejor, que sonríe comprensiva y vigilante. Hay mujeres impersonales, vacías; mujeres-objeto, mujeres-accesorio de los cavernícolas misóginos del comercial consecutivo o del programa que los alberga.

Y hay mujeres fálicas también, mujeres que se revalorizan con el deseo ajeno. Que, no teniendo nada, siendo las reinas y señoras del basural, osan caminar con sus piernas desnudas entre las vías de la desesperación. O aparecer en televisión y ser entrevistadas, remuneradas, atendidas. El colmo de la insolencia.

Posteado por: Farolera | Mayo 15, 2009

Busqueta.com

busqueta“Aunque su semilla está en la historia, Búsqueta tiene su raíz en el futuro, sostiene una constante y vibrante avalancha de conocimiento y cultura que es el fundamento para una discusión indiferente a los cambios del oleaje en el tiempo y el espacio”

Manifiesto Busquéta

Nos encontramos ante una revolución tecnológica, comunicacional, social y humana sin precedentes en la historia. El concepto de “Sociedad del Conocimiento” apenas se comienza a definir.

La ética que consensuemos, los derechos que nos demos, las normas que instrumentemos y la comunión que logremos, definirán y entornarán en gran medida la cultura humana en los próximos siglos.

Los medios de comunicación están en debate. Este proceso está causando una fuerte reacción. Ciertas industrias, como la editorial y la musical están condenadas a desaparecer o cambiar radicalmente. Pero aun son poderosas corporaciones capaces de ejercer el poder. La reacción puede imponer regulaciones que construyan un mundo totalitario y controlado centralizadamente, retrasando el progreso de la humanidad.

Por otro lado, ciudadanos y organizaciones queremos que la tecnología sea un fenomenal medio de comunicación que cambie nuestra forma de relacionarnos y que descentralice la economía y democratice nuestros países.

El establecimiento de la propiedad de los medios de producción definió la sociedad industrial. En la Sociedad de Conocimiento la discusión central se da bajo el oximoron publicitario: “propiedad intelectual”, que pretende juntar tres conceptos muy diferentes: derechos de autor, patentes y marcas.

Te proponemos sumarte al debate por los medios de comunicación y cultura.

Estoy de acuerdo con el concepto de eliminar a los intermediarios, que sólo entorpecen y encarecen la producción y el acceso al conocimiento.

Pero mirando más allá de los temas de derecho de autor, patentes y propiedad intelectual, en mi opinión el cambio en la forma en que se crea, distribuye/comparte y consume el sentido ya está en marcha; es decir, ya estamos tendiendo a una construcción colectiva de sentido que tiene prototipos en el open source, el crowdsourcing y el peer-to-peer (p2p).

El caso Wikipedia merece párrafo aparte porque plantea lo que yo entiendo como la esencia del dilema de la construcción colectiva de conocimiento: profundidad versus exhaustividad, margen de error, sistema de aprobación?, jerarquía de las teorías?, confiabilidad. Es interesante notar que Wikipedia demostró ser tan confiable como la Enciclopedia Británica según una investigación de la revista Nature. Es decir, nadie va a citar una enciclopedia, cualquiera sea, para un paper académico; pero dentro de su “industria” digamos es tan confiable como la marca líder.

Justo hoy leía un artículo, ya que vengo siguiendo el caso de Andrés Carrasco y el herbicida de la discordia, sobre la crisis que está viviendo el sistema actual de producción y distribución de conocimiento (reproducción, diría el amigo bourdieu). Dice:

“Ese principio se ha generalizado de tal manera que, curiosamente, el director del departamento de estudios de las religiones en la Universidad de Columbia, Mark Taylor, publicó un artículo hace un par de semanas en el New York Times, titulado “El fin de la universidad como la conocimos”. Compara la universidad actual con el colapso de Wall Street y de la industria automotriz en Detroit: sistemas ya fuera de funcionamiento que necesitan remozamiento y regulación. La universidad –argumenta– necesita remozamiento y regulación. Uno de los lastres que carga es haberse convertido en centros de investigación y docencia alejados de los problemas actuales de la sociedad. Hasta ahí estamos de acuerdo. El filósofo jamaiquino Lewis Gordon adelantó argumentos semejantes hace un tiempo describiendo esta situación como una “decadencia disciplinaria”, que pone la ortodoxia del método en primer lugar y los problemas en segundo. El método precede y supera al problema.”

Pero este derrumbe y aquellas iniciativas nuevas, por sí mismas, no alcanzan; si no lo empujamos, promovemos e instalamos no va a ninguna parte, se queda en los garages de los geeks… nacer, como discutíamos hace un rato con Sebas, es un acto volitivo.

En este sentido, hay una frase del manifiesto que me impactó especialmente: “la ética que consensuemos, los derechos que nos demos, las normas que instrumentemos y la comunión que logremos, definirán y entornarán en gran medida la cultura humana en los próximos siglos”.

En relación al eterno debate sobre la posibilidad de cambiar el status quo y desde dónde, creo que esta frase retrata como pocas la convicción que algunos tenemos sobre la viabilidad del cambio y la enorme oportunidad que se presenta con esta “crisis mundial”. Lo pongo entre comillas porque es uno de esos conceptos que todos sabemos a qué nos referimos, pero seguramente existan tantas definiciones como lectores.

Creo que la revolución viene por este lado. No por el de la tecnología, que es un medio (que facilita mucho las cosas), sino por la construcción colectiva de sentido, de conocimiento, y de información. Probablemente no sea una gran revolución en términos escénicos; es decir, no habrá grandes acontecimientos dramáticos y tal. Creo que mas bien consistirá en darnos cuenta que a esta altura nadie tiene la posta, y que mas vale equivocarnos todos juntos lo menos posible, que pifiarla individualmente y en dimensiones faraónicas.

Posteado por: Farolera | Abril 26, 2009

Farolerita

farolerita

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Y así empezó todo.

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