Diga NO a la manipulación emocional

Creo que todos conocemos a esos personajes chupasangres que viven a costa de la energía ajena. Son especialistas en generar sentimientos negativos; algunos, con gran maestría, logran aumentar esta negatividad en los otros de manera inconmensurable. Requiere realmente un gran esfuerzo generar un escudo emocional que neutralice a estos seres. Y como todos generalmente nos encontramos inmersos en un millón de cosas que nos pasan cotidianamente, estos chupasangres aprovechan y nos agarran desprevenidos.

Estos personajes conocen las fortalezas y debilidades de sus presas, y manejan sus movimientos y emociones con pericia casi admirable. Yo siempre me pregunto cómo harán tal cosa. Los ves que manejan la distancia -te alejan y te acercan; manejan tus emociones -te hacen quererlos y después te confunden, te dejan en el freezer, y te devuelven al microondas. Manejan tus pensamientos -te dicen una cosa y hacen otra. Te manejan. Y mientras tanto, se alimentan de tus vaivenes, de tu confusión, de tu bronca, de tu amor. Toda esta mezcla, claro está, termina siendo una masa confusa pero definitivamente negativa, que uno después no sabe qué hacer con ella.

Y no es que yo no sea manipuladora. Todos tenemos en mayor o menor medida un rasgo manipulador. Todos los días vemos a nuestro alrededor las pequeñas traiciones cotidianas, las frases, los gestos, que desencadenan otros gestos y frases en los demás, como un efecto mariposa. El día es una cadena circunstancial de manipulaciones mutuas. Todos queremos que los demás hagan algo, digan algo, piensen algo. Al fin del día, es paupérrimo el efecto que tenemos sobre los demás; pero así y todo nos levantamos al día siguiente igual de dispuestos a intentarlo.

Pero entre estas manipulaciones cotidianas y los manipuladores emocionales hay una gran distancia -las primeras son generalmente inconscientes, breves, puntuales, pequeñas. Los otros, los expertos, lo hacen adrede, a conciencia, con sadismo y frialdad. Las primeras son apenas técnicas, las segundas estrategias.

Yo me volví consciente de la manipulación en las relaciones humanas. Me di cuenta de lo mucho que influye en mi propia vida y, por propiedad transitiva, en la de los demás; y en la sociedad en general. Por esto, ya no puedo hacer la vista gorda, no puedo hacerme la distraída. Hay que hacer el intento de controlar la propia manipulación. Si no puedo anularla, entonces la quiero convertir en una fuerza positiva, para los demás y para mí: porque la manipulación también es impacto, también es influencia.

He aquí la campaña, la propuesta: si vas a manipular a alguien, que sea para su bien.

Difícil, ¿no? Hay que intentar.

21 Responses to “Diga NO a la manipulación emocional”

  1. Flor, sos el Manuel Goldstein de la sociedad.
    :)
    Saludos!

    L Pastia

  2. Gracias Lillas, tu acidez no conoce límites. ¿Cómo es que intentar aportar algo constructivo me convierte en el Enemigo del Pueblo? Mmm me suena que, tal vez, sea una desafortunada expresión hiperbólica para expresar tu antagonismo conmigo. Hmmm.

  3. Manuel Goldstein es el que trae las ideas consideradas (por el partido)subversivas para el pueblo, pero en realidad es el que induce a pensar (no impone, como el partido)

    A eso me referia.

    Sos fosforito eh!

    :)
    Lillas P

  4. Ahm. Sí, un poquito… Bueno, gracias! :)

  5. y si simplemente dejamos a las personas que sean…y no manipulamos a nadie, ni para su bien ni para su ma? Tare muy loco?

  6. Y sí, esa es la idea, Mares. De hecho, es una idea recurrente a lo largo de este blog, en diversas entradas. Esta, justamente, está denunciando la mnipulación presente en los niveles micro, si se quiere, de la interacción social… pero pretender una “manipulación cero” me suena al paradigma del periodista neutral, sin ideología. Es imposible, lo sabemos; ergo, tratemos de minimizar nuestro impacto y, el que tengamos, que sea positivo. Es bastante complejo ahora que lo pienso… :)

  7. Mmm bueno, creo que hay varios niveles, y la manipulacion tiene mil formas. Solo que dudo, que la manipulacion tenga un impacto positivo (sobre todo, para el que manipula, y no el manipulado) Pero, si, es complejo.

  8. La manipulación tiene un impacto, de eso no hay dudas. Dado que es imposible no manipular, entonces que sea para bien. Esta es la lógica subyacente del posteo.
    A lo que apunto es que hay personas que hacen de la manipulación su modus vivendi, mientras otros estamos permanentemente intentando influir en los demás y yo a esto lo llamo la “pequeña manipulación”. Pero no es otra cosa que el efecto inherente a la interacción social. Eso.

  9. imposible no manipular…. eso me lleva a la mano de la teoria de los juegos, un grupo de economistas y sociologos que piensan que todos, todo el tiempo, estamos desarrollando una estrategia. Y aunque su mirada, pueda ser en algunos casos cierta, para explicar ciertos fenomenos sociales ,el reduccionismo del ser humano a un ser estrategico …no me cierra, en lo absoluto.
    En psicologia social, (aca si plenamente de oido) hay modelos que reivindican otras formas de influencia bastante lejanas a la manipulacion. Aunque es poco probable que el ser humano se desarrolle en el vacio, es muy probable que su desarrollo sea mas saludable en entornos donde pueda tomar sus propias decisiones, y hacerse responsable de ellas. Cuando se manipula (en el sentido literal del termino) se mueve algo con la mano, y claro, no es la mano, del que realmente importa: el manipulado, quien no sera nunca responsable y quien manipula, tendra sobre si, el peso de su accion.
    Mi perspectiva, no esta tanto la la linea de la socilogia, donde las interacciones sociales tienen varias formas (persuadir, manipular etc), sino mas bien, en el cuestionamiento mismo, de el que es manipular. Ta y la verdad…me fui al carajo :)

  10. Bueno, eso es lo que buscaba con este post: cuestionar la manipulación, todo tipo de manipulación. Ningún carajo, che, que para eso está La Farolera! :)

  11. Hola Florencia. Soy amigo de Ana, del Image Campus. Ella me recomendó tu blog, así que aquí estoy metiendo la cucharada. Leo tu opinión y me genera algunas preguntas: ¿Qué es lo que hace que una manipulación cotidiana sea una técnica y una manipulación emocional una estrategia? ¿Si los que usan la manipulación como estrategia son “chupasangres”, qué son los que la usan como técnica? ¿Manipular a la gente “por su bien” no es lo que hacen precisamente las corporaciones a través de los medios de comunicación como estrategia para mantener al pueblo conforme y sumiso? ¿La consigna de la campaña no debería ser “Elige la pastilla azul, o la roja, pero elige” (o algo así)? ¿Soy un idealista?

  12. Hola Germán, bienvenido a La Farolera!
    Bueno creo que se están mezclando algunos conceptos que vale la pena distinguir. La postura de este artículo es que, como dije en algunos comentarios acá arriba, la “no manipulación” no existe, pues la dinámica de la interacción social requiere que cada actor represente un rol y, en definitiva, proyecte cierta imagen hacia otros (esto según las corrientes interpretativista y teatral, de G. H. Mead y Goffman respectivamente). Ahora bien, al “actuar” cada uno su identidad está de hecho imactando sobre los demás. Esto no es otra cosa distinta de la interacción diaria… a la que yo llamo “pequeña manipulación” o “manipulación cotidiana”. ¿Qué son, pues, los que usan esto como técnica? Personas :) Todos actuamos socialmente…
    No, las corporaciones a través de… manipulan a la gente para mal, haciendo uso de un discurso hipócrita que dice “para bien”. La distancia entre el discurso y la acción no podría ser mayor.
    La consigna de la campaña es precisamente esa :)
    Gracias por el comentario!

  13. Tema interesante este de la manipulación. Leyendo a Chomsky, y luego a Goffman –por tu referencia–, concluyo que ambos autores se refieren a la manipulación como la falsificación de la información que suministro a los demás sobre mí o el entorno, acomodando ésta mediante deformación u omisión, de tal manera que las conclusiones que los demás obtengan correspondan a una realidad tergiversada. Esta influencia que ejerzo sobre ellos hará que actúen conforme parámetros limitados por mí, comportamiento que resulta adecuado para la obtención de mis objetivos –adoctrinamiento y control, según Chomsky.

    Esta manipulación suele estar relacionada con fines egoistas. Sin embargo, y de acuerdo con tu propuesta, muchas veces se puede usar en beneficio de otros, como cuando se engaña a un niño diciéndole que vamos a ir al parque para llevarlo dócilmente a que le administren una vacuna, o para recluir a un esquisofrénico en un psiquiátrico (asumiendo que en cuanto se den cuenta de que han sido timados la confianza se verá afectada, con sus posibles consecuencias en la relación social). Es probable entonces que en todos los casos de manipulación la constante sea que aquel que manipula subestima las capacidades mentales del manipulado, posiblemente considerándolo incapaz de tomar decisiones que le beneficien (”la estupidez del hombre medio” en la que se basan los intelectuales para justificar el dominio por parte de sus “superiores”). Aquí entra en juego también el carisma de aquel que pretende manipular, dependiendo de éste su capacidad para la sugestión (te invito a ver un documental especial sobre esto en http://www.youtube.com/watch?v=Cmop2fyLvGc y videos anteriores).

    Veo también que existe diferencia entre los términos ‘influir’ y ‘manipular’, pues básicamente cuando yo manipulo busco decididamente influir, mas para influir no necesariamente se manipula. Dado por tanto que el hecho de manipular es un acto eminentemente consciente, lo que no existe no es la “no manipulación” sino la “no influencia”, ya que en algún momento de nuestra vida vamos a influir en alguien más, para bien o para mal, así no sea nuestro propósito.

    Opino pues que la consigna debe basarse en procurar influir en los demás para “bien”, pero respetando siempre su potencial mental, alentándolos a que se informen de forma balanceada, obtengan conclusiones objetivas y razonables y tomen sus propias decisiones de acuerdo a lo que consideren que les beneficia a ellos o a su entorno (la influencia de Morpheus sobre Neo).

  14. “- Las buenas influencias no existen, señor Gray. Toda influencia es inmoral; inmoral desde el punto de vista científico.
    - ¿Por qué?
    - Porque influir en una persona es darle la propia alma. Esa persona deja de pensar sus propias ideas y de arder con sus pasiones. Sus virtudes dejan de ser reales. Sus pecados, si es que los pecados existen, son prestados. Se convierte en eco de la música de otro, en un actor que interpreta un papel que no se ha escrito para él. La finalidad de la vida es el propio desarrollo. Alcanzar la plenitud de la manera más perfecta posible, para eso estamos aquí. En la actualidad las personas se tienen miedo. Han olvidado el mayor de todos los deberes, lo que cada uno se debe a sí mismo. Son caritativos, por supuesto. Dan de comer al hambriento y visten al desnudo. Pero sus almas pasan hambre y ellos mismos están desnudos. Nuestra raza ha dejado de tener valor. Quizá no lo haya tenido nunca. El miedo a la sociedad, que es la base de la moral; el miedo a Dios, que es el secreto de la religión: ésas son las dos cosas que nos gobiernan. Y, sin embargo… “

  15. De acuerdo en parte, Robinson. Siendo por definición la palabra influencia un acto no necesariamente consciente, pienso que no se lo puede calificar de inmoral. Mas podría ser inmoral si fuera un acto premeditado, lo que se podría definir como influencia por manipulación. Por tanto es probable que el término ‘influir’ no sea el adecuado y lo sea más ‘incitar’. Si yo, al comerme un chocolate, causo un antojo en otra persona que me ve y se compra su propio chocolate, lo he incitado a comer chocolate. Si yo en mi casa separo las basuras y optimizo el uso de recursos energéticos, y alguien que me visita comienza a hacer lo mismo en la suya siguiendo mi ejemplo –así yo le haya hablado o no de las bondades de mi comportamiento–, lo he incitado a realizar acciones ecológicas. En este caso pienso que también le he influido, aunque no con manipulación, por lo que sería una influencia moralmente aceptable.

  16. Robinsoooon buenísimo, gracias!! El retrato de Dorian Gray, perhaps? :) Muy atinado el comentario.
    Germán, el sentido de este post es ir un paso más allá de la influencia y aseverar, medio boldly, que sí, que todos buscamos manipular a los demás en nuestras interacciones cotidianas; pero que esta micro-manipulación busca únicamente devolvernos de los demás una imagen positiva de nosotros mismos a través de la mirada de los demás. Queremos que los otros piensen que somos buenos y cancheros e inteligentes. Por esto, nuestras acciones y palabras en la interacción social apuntan a que el feedback nos “dé” igual a esto. El malestar que nos produce que alguien nos diga “no me banco esto, no te quiero, me molesta tal cosa de vos” proviene, creo yo, mucho más del desfasaje entre nuestra identidad proyectada y la que nos devuelve el otro, que del rechazo propiamente dicho.
    Ya ves que el tema de la intencionalidad pasa por otro lado (en esta discusión), ya que no se trata de un empleo behaviourista del mismo (que el otro actúe bien en lugar de mal como resultado de mi influencia) sino mucho más interpretativista: yo quiero que el otro me devuelva la imagen de mí que yo quiero proyectar. Y guay si me devuelve otra cosa…

  17. Bueno y en definitiva lo que estoy diciendo, a grandes rasgos, es que todos hacemos esto; pero existen personas que, avivadas de este hecho cotidiano de supervivencia, llevan la manipulación a otro nivel y la convierten en un verdadero instrumento de tortura, perturbando el intercambio social a conciencia para lograr -inexplicablemente- satisfacer su deseo de lastimar a otros.

  18. Qué buen tema! Me encantó farolera, sobre todo estos dos últimos comentarios tuyos!

    Me encantan los debates que se arman en tu blog (a pesar de que muchas veces son de política y la política no es mi tema favorito). No hay muchos bloggeros de verdad abiertos a distintas opiniones, que no se ofendan y se tomen las diferentes opiniones como algo personal. Sos copada, Farolera.

  19. Gracias Patala :) Muchas.

  20. No tengo una opinión formada al respecto. Simplemente me limité a hacer copy-paste de ese pasaje del Retrato de Dorian Gray, mi libro de cabecera. Cuando no sé qué decir, trato de pensar qué hubiese dicho Lord Henry. De no ocurrírseme, simplemente permanezco en silencio.

    De cualquier forma, las influencias son algo de lo más natural. En el fondo, las buenas o malas son las personas.

    Saludos.

  21. Jejeje. Supongo que me fuí un poco de largo. Después de todo la discrepancia sólo está en el término que usamos para definir lo que quiera que ejercemos sobre la mente de las demás personas para que actúen de determinada manera a partir de nuestros actos.

    Deduzco entonces que los chupasangres a los que te refieres pertenecen a una agrupación social específica –quizá una tribu urbana– y que alguno de sus integrantes te hizo pasar un mal rato. Y por la referencia de “emocional” supongo que se trató de un emo. ¿Estoy mal?

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