Economía doméstica en cuatro actos
Introducción
Había una vez una chica que se fue a vivir sola. Juntó a todos sus amigos en el bosque de cemento y festejaron.
PRIMER ACTO - El Comienzo
Al día siguiente, la chica se levantó. Fue a trabajar. Volvió. Así los días subsiguientes. Vivía una vida simple y gasolera. (O eso creía ella…)
Al final de la segunda o tercera semana abrió la billetera y se percató de que algo le faltaba. Perpleja, se preguntó “¿A dónde se fueron esos cien pesos?”. Se dio a sí misma una leve reprimenda y no le dio mayor importancia.
SEGUNDO ACTO - El Momentum
Vendedora: No pero si te queda re biennn!
Chica: Si? Ay pero no sé…
Amiga de la chica: Sí, Chica, llevalo.
Chica: Bueno, está bien. [A Vendedora] Aceptan débito?
TERCER ACTO - El Climax
Chica, frente al cajero automático: QUÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!??
CUARTO ACTO - La Moraleja
Prima-mayor-que-la-tiene-re-clara: Y sí, chiquita, es difícil mantener las cuentas en orden, qué te creías? Hacé lo que hago yo: ponéte un sobre en la cartera y ahí vas poniendo todos los tickets de la semana. El domingo lo cerrás. A fin de mes abrís los sobres y sabés exactamente cuánto gastaste. Así te vas controlando. Pero acordate de pedir tickets en todo: kiosco, salidas, taxis, todo.
Chica (con trompa): qué buena idea. Hmpf.
THE END
Archivado bajo: crónicas, generalidades | Etiquetado: control, economía doméstica, gastos, plata


ah noooooooooooooo, ni loca me tomo la molestia. Mejor conocerse a si mismo y saber que del cero al diez se vive con glamour y del diez al treinta del laburo a leer y de casita al laburo…
Aplico lo mismo para otras cosas: asumo que no soy alta, salgo con chatitas
Lomazo cuesta muuuchot trabajo tener, me las doy de intelectual (ja, aunque mas no sea filosofía barata y zapatos de goma!)
Jaaaaa Patala tu comentario me hizo acordar a lo que me dice mi abuela desde que tengo uso de razón: “Nena, vos hacéte la tonta porque a los tipos no les gustan las mujeres inteligentes”. QUÉ miedooooooooo jajajaja!
Bueno, es un alivio saber que a vos la estrategia te dio resultado –y que no tengo que darle la razón a mi abuela!!!
che pero que linda idea la de la prima! pero además, en el sobre, podés ir anotando los días del mes en que te fijás en qué te gastaste la plata; y a fin de año hacer un resúmen final. Es fantástico, y pensar que hay algunos que no tienen ningún método para ser neuróticos, que aburridos!!
Flor: tené en cuenta que a los hombres nos gustan las chicas tontas siempre y cuando sean lindas. Si son feas tienen que ser feas pero…macanudas!
Momentito. Me parece que ustedes no están tomando conciencia de la GRAVEDAD del asunto. Cómo se nota que no eran ustedes los que estaban frente a ese cajero electrónico, viéndolo desangrar, pobrecito!!! “Default, default!!” gritaba. Una tragedia.
Ja! Me mató la última frase. Gracias por compartir los misteriosos e intrincados secretos del mundo masculino, che! Me ahorraste añosssss de terapia. Genial, lo tendré en cuenta. (?)
Ah, me acordé de otra cosa. Una vez de viaje con mami nos sentamos en un cafecito a hacer cuentas. Nos quedaba para gastar 10 libras por día (60 pesos) en extras. Cuando salimos de ahí paramos en gap y gasté 20 libras en un saquito. Mami me dijo “pero noooooo, no habíamos quedado en gastar 10 por díá??!” Y le contesté: 10 por día ya no nos alcanza para nada. Compremos tranquilas y cuando se acabé ya veremos.
No pasa por hacerse la tonta… pasa por disfrutar de lo que se tiene cuando se lo tiene y disfrutar de no tenerlo cuando no se tiene… jajajaa.
Hoy me acordé de tu post porque fui de compras y cuando fui a pagar no tenía la tarjeta (la había sacado una de mis hijas en casa… que lindo…
papelon mal. Decir que tengo otra para emergencias y pude solucionarlo…
o no, realmente, mas solucionador habría sido no comprar nada, la verdad!!!!
No podría ser tan metódico. Trato de hacer equilibrio con solo revisar el saldo de la cuenta bancaria cada tanto.
Y no estoy de acuerdo con Lucas. En lo personal, si son tontas, no alcanza toda la belleza para remediarlo.
Claro. Yo tengo el mismo método, revisar el saldo cada tanto, pero con la mudanza creo que abusé de las tarjetas de crédito… maldita lógica capitalista.
Ro, lo de “hacerse la tonta” venía a cuento de eso de seducir con el intelecto; mi abuela sostiene que es la anti-arma de seducción. Por eso digo que es alentador que vos hayas demostrado que es todo lo contrario!!
Por lo demás, me encantó la frase “disfrutar de lo que se tiene cuando se lo tiene y disfrutar de no tenerlo cuando no se tiene” — de hecho, es generalmente mi lema; pero cuando estás endeudada, misteriosamente se hace humo el dulce encanto de la bohemia estudiantil.
Qué sé yo. Para mí no es difícil. Hay que planificar, planificar y planificar. Y cuando uno no quiere o no puede planificar, simplemente mandar todo a la mierda. Mañana vamos a conseguir más guita, seguro. Con toda la que hay en el mundo.