Goliat II

Estos Goliat son un poco menos “mitos” y un poco más, digamos, ¿defectos? Veamos:

- el “modelo económico” (por carecer de otra frase que lo describa mejor) agro-dependiente; tanto para nuestra balanza comercial como para el abastecimiento del mercado interno. Desarrollemos la industria -pesada- liviana, la que sea- y el sector de los servicios (tecnología, turismo, know how… seamos creativos!).

- Actitud(es) política(s): confrontativas, competitivas, inmaduras y paternalistas. Es el juego de quién es más fuerte y/o quién la tiene más grande. Individualistas o, en el mejor de los casos, sectoriales. Además, tenemos como se dice actualmente “estándares -ridículamente- altos de consenso”. A ver: debería ser obvio que el acuerdo mínimo para avanzar debería ser la aceptación de la mutura diferencia. No es una guerra, es un desacuerdo, una discusión. Morales Solá escribió, creo, el otro día, que tenemos que dejar de ser enemigos para pasar a ser contrincantes. No me copa Joaquín, pero acá la pegó.

- Acceso a la información: la ciudadanía no exige accountability y los dirigentes no la dan. Es FUNDAMENTAL votar y permanecer informados, monitorear a los dirigentes y, también, denunciar los abusos e infracciones. Tenemos una cultura “anti-buchón” exacerbada que nos termina perjudicando.

- Alta tolerancia al quiebre de normas, reglas y procedimientos. La solución no es eliminarlos, sino crear normas y procedimientos que nos queden cómodos y que todos percibamos como beneficiosos. El acuerdo básico, disculpen que insista.

- Tendencia al mesianismo, a las recetas milagrosas y a las expectativas de resultados inmediatos. Esto está íntimamente relacionado con nuestra sed de líderes carismáticos –tanto el populismo, como las facciones marxistas e incluso las neoliberales prometieron (y aún pregonan) salvaciones radicales, completas e instantáneas. Ningún líder se plantó y dijo ‘propongo este modelo que nos va a hacer una nación desarrollada en diez años’. Dijeron: “soy el salvador de la patria” (palabras más, palabras menos). Y nosotros, votamos. ¡Sí señor, adelante! Bueh.

- Dificultad general para reconocer las voces “autoridad” de los tirabombas pseudointelectuales. ¿Ingenuidad? Digo: mi mamá admira al Tata Yofre porque “dice lo que piensa”. Y es una tipa inteligente y culta. No quiero generalizar, simplemente es una ilustración de un caso, quizás, extremo. Pero este es, muchachos, nuestro “sentido común”.

- Desarticulación de la clase media y, además, cierta tendencia a confundirla con el sector tradicional conservador. Esto es un error. Dado que la clase media busca el ascenso social, imita ciertas pautas culturales del sector tradicional; pero en el plano político y económico tiene reivindicaciones, objetivos y aspiraciones muy diferentes. Muy poco tiene que ver el dueño de un comercio con Luciano Miguens.

- Vaciamiento de la UCR. Estaría buenísimo que se renovara y articulara los intereses de crecimiento sólido y sostenido, bienpensante. Debería hacer un buen esfuerzo para atraer al sindicalismo organizado, pues, también.

- Sector financiero fuera de control. Hay que regular la actividad de este sector y premiar el pasaje de aquí a la industria, ya sea mediante incentivos para la inversión o mediante medidas redistributivas (retenciones a las actividades o transacciones financieras no estaría nada mal…).

En fin. No estoy muy optimista hoy, pero nada es insalvable. Ya lo dijo Angeloz: “se puede”. :)

7 Responses to “Goliat II”

  1. El Tata es un fenómeno!!!

  2. A no… nunca le vi mucho contenido a la UCR… los discursos políticos mas largos y mas vacíos de todos. Ni siquiera no estar de acuerdo con ellos puedo!

  3. Ja. Y bueno: ahí está la oportunidad… una gran estructura, cierta historia susceptible de ser reescrita (revalorizada) y el vacío. Tempting, eh! :)

  4. La UCR lo que tiene es una historia atractiva, con todo eso de la revolución del 90 y las posteriores. Pero la verdad en los ultimos 40 años no dió ni un solo dirigente capaz de sostenerse ante sus propias cagadas, ni mucho menos de aguantar a los peronistas como oposición.

    Es triste, pero hasta que no erradiquemos al peronismo, no hay chances de tener un país normal.

  5. yo comparto con yogi, pero la palabra erradicar me produce un cierto rechazo, el peronismo se vale de la ignorancia, la unica forma de librarnos , en mi opinion, pasa por la educacion, ellos manejan una masa de gente que les responde pensando en el puntero politico de su zona, y en la mercaderia que le va a dejar asistir a tal o cual acto, hacer un piquete por aca, o un saqueo por alla, como oposicion son especialistas en desestabilizar, y eso no es culpa de los radicales, a alfonsin y a de la rua, los voltearon ellos, duhalde habia perdido las elecciones y fogoneó a su masa de ignorantes para que salgan a ponerlo en el lugar que la mayoria del pais le habia negado.

    p/d angeloz decia se puede se puede, pero lo que no puede el, es salir hoy en dia a la calle, y los cordobeses no lo odian mas, porque de la sota hizo los meritos suficientes

  6. Claro Frank, eso de erradicar suena a “solución final”. Pero yo me refería justamente a lo que decís. Es posible solamente a través de la educación.

  7. [...] las designa por igual bajo el rótulo “clase media”; pero esto ya lo señalamos en Goliat I y Goliat II. Mi reflexión es la siguiente: el tamaño es crucial en momentos electorales, donde los sectores [...]

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