Posteado por: Farolera | Octubre 15, 2008

Sobre la pobreza estructural

Hoy termina la campaña “Blog Action Day“, a la cual me quiero sumar con una breve reflexión.

¿Qué es la pobreza estructural, sino una forma conservadora y egoísta de designar a nuestra propia incapacidad de vivir generosamente, armoniosamente, cooperativamente, sustentablemente?

¿Qué sería el opuesto de “pobreza estructural”? ¿”Pobreza periférica”? ¿”Pobreza superficial”? ¿”Exceso de pobreza”?

Decir “pobreza estructural” es la forma de naturalizar la pobreza. De convivir con ella. Si algo es “estructural” entonces no puede ser removido (so pena que se caiga… qué cosa? ah, sí: el sistema).

Decir “pobreza estructural” es a la vez aceptar que nuestro sistema de producción produce pobres en serie, y es a la vez comprenderlo. No queremos comprender.

No queremos convivir con la pobreza, no queremos aceptarla. No vamos a excusarla diciendo que es estructural.

Lo que es estructural es la forma de cultivar el egoísmo que tiene este sistema pérfido. Lo que sí es estructural es la espiral de competencia y de individualismo que nos impulsa a través de canales unitarios, compartimentados, herméticos.

Lo que sí es estructural, también, es nuestra capacidad de crítica y de ruptura. Es inherente, diría el viejo lobo Marx. Es estructural nuestra ansia de libertad, de superación, de armonía. Fundamentalmente, es estructuralmente milagrosa nuestra sed de amor. Nuestra nostalgia por la ternura.

Si te duele la garganta mientras leés esto, o se te revuelven las tripas, o te llora el ojo: entonces estás sano/a. Entonces, ayudá a que otros también estén sanos. De la forma que quieras. Pero hacelo: movete. No hay tiempo que perder.

Que viva la Revolución, carajo.

(Papá, mamá: soy anarco-socialista. Los quiero. Ta luego).


Respuestas

  1. …yo sabía que después de tanto post bucólico te ibas a mandar una de estas… tomalo como de quien viene, hasta hace un tiempo era un liberal principista y ahora me desapasioné escépticamente =)

    Mirá, si te sirve de algo nosotros los economistas trabajamos con varios conceptos de pobreza. Básicamente, y de manera genérica por pobreza podemos entender una incapacidad para alcanzar un nivel de vida mínimo –toda definición es arbitraria, así que es todo un problema identificar la pobreza y más aún agregarla, es decir cuál es el grado de pobreza, si la pobreza es un concepto absoluto o relativo a la distribución de los ingresos, etc.

    Cuando se habla de “pobreza estructural”, se piensa en individuos que provienen de familias pobres, cuya probabilidad de dejar de ser pobre es muy baja y más aún, cuya probabilidad de que sus hijos no sean pobres es incluso menor. Esto lo medimos mediante NBI, y se intenta captar lo siguiente: Es “pobre” todo individuo cuyo hogar tiene ciertas características que reflejan un nivel de vida permanente bajo, o que condicionan seriamente su capacidad de generar suficientes ingresos en el futuro.

    Ejemplo: en Argentina, todo hogar que cumple alguna de las siguientes condiciones

    1. Hacinamiento: (ej. hogares con 4 o más personas por cuarto)
    2. Vivienda: hogares en vivienda en lugares inconvenientes (villa, calle, galpones)
    3. Condiciones sanitarias: vivienda sin retrete
    4. Asistencia escolar: Presencia de niños entre 6 y 12 años que no asisten a la escuela
    5. Capacidad de subsistencia: cuatro o más integrantes por trabajador y jefe que no completó tercer grado de la primaria,

    se considera pobre. Se cree que esto se mueve poco con el ciclo económico, y que una vez que el indicador mejora es difícil que baje (salvo crisis del 2001, cataclismo mediante…).

    El otro componente de pobreza es lo que se llama “transitoria”, y ese sí depende en parte del ciclo, tanto porque son individuos que derivan ingresos de actividades estacionales (pasa con el trabajo rural, o los heladeros, qué se yo…), o porque es gente que está “between jobs”, etc.

    En suma, el punto que quiero hacer es el siguiente: la distribución desigual de ingresos obedece a la distribución desigual de dotación de factores/capacidades, etc. El problema de corto podés verlo por los ingresos, pero lo que a la larga tenés que corregir es la distribución de factores: y ahí juega un papel central la inversión en capital humano, salud, educación and so on. O sea, lo de siempre, pero el transitoriamente pobre tiene mecanismos para zafarla, pero el estructuralmente pobre no, como vos decís.

    De cualquier forma, los números sobre pobreza a nivel mundial están mejorando mucho en estos últimos años, y en esto tuvo mucho que ver China. Aunque a veces sea difícil verlo, la humanidad progresa (parece), a ritmo lento. Sí es cierto que el número de pobres está en ascenso, pero en términos relativos está descendiendo (como tasa, esto es por obvias cuestiones demográficas).

    No sé en qué dimensión utilizan ustedes el estructural, al menos nosotros abordamos la cosa por este lado frío. Tampoco me parece tan obvio que el individualismo, la competencia y el egoísmo sean los responsables de un outcome con más pobreza. En todo caso, es algo difícil de mostrar. Tampoco me queda claro que cortando la mano invisible se acaba –o morigera- la pobreza. No sé si no era Jefferson o Franklin el que decía que las sociedades más prósperas son las más libres. Y si me pongo en histérico nihilista puedo cuestionar la causalidad “sistema”-pobreza, esto es ¿la pobreza es un resultado del “sistema” o el “sistema” es un resultado de la pobreza (o las dos)?

    En fin, creo que puedo aportar esto. Bienvenida la reflexión, como siempre un gusto leerla! Saludos!

    Pd: crees en las revoluciones?

  2. Me iba a tomar un tiempito para serenarme antes de contestar, pero qué va. No quiero.

    Primero, me voy a auto-citar en un comentario que hice en el blog de mares, en una discusión acerca del liberalismo y el conservadurismo: “Independientemente de las acepciones históricas de las palabras “conservador” y “liberal”, creo que es interesante pensar que en las condiciones materiales e históricas de este capitalismo desigual, plantarse hoy en el liberalismo es una forma muy efectiva de ser conservador. Las posibilidades de cambio social son ínfimas cuando los “elementos amenazantes” no tienen acceso a las herramientas, conocimientos y/o capitales para instrumentar ese cambio. Así, cualquiera es “liberal”.
    El verdadero liberalismo, coincido contigo Mares, pasa por garantizar a todos accesibilidad a sus propios proyectos –nada más distinto que el arrogante “arreglate como puedas” que le espeta el rico al pobre desde el primer quintil.”

    Decís, Robinson: “Tampoco me parece tan obvio que el individualismo, la competencia y el egoísmo sean los responsables de un outcome con más pobreza.” — esos tres elementos, junto a otros más, son los responsables de que la pobreza sea el status quo. Es, en términos bourdianos, el mecanismo de reproducción de la pobreza. Por eso vos la llamás “estructural” — porque si seguimos con nuestro egoísta “arreglate como puedas”, no tienen chance de salir. Chance = oportunidad.

    Las oportunidades, pues, se las tenemos que brindar nosotros, los que estamos fuera de ese círculo vicioso reproductivo en el que sumimos al casi 60% de nuestra población nacional y qué se yo cuanto % mundial.

    Esta definición, “por pobreza podemos entender una incapacidad para alcanzar un nivel de vida mínimo”, es justamente lo que está mal con todo el sistema. No se trata de una incapacidad: se trata de una falta de acceso, una prohibición. Se les está negando el acceso a las herramientas que son necesarias para salir de esa situación.
    “Es “pobre” todo individuo cuyo…” NO: fulanito no es pobre, sino que nació en la pobreza. Ta? No es un adjetivo la pobreza.

    ¡Es nuestra responsabilidad estirar la mano y sacar al hermano o hermana que está en el pozo! No te quepa ninguna duda. El o ella nació ahí, como podrías haber sido vos, o yo, o cualquiera. El azar no te da derecho a decir “esto es mío por derecho propio”.

    Por último: “En todo caso, es algo difícil de mostrar” es exactamente el tipo de frase que me convirtió en anarco-socialista. No lo puedo tolerar! Me estás diciendo “A ver, probame que yo tengo algo que ver, demostrame que es mi responsabilidad esta situación y que tengo que hacer algo”… sin palabras.

  3. Posdata: la revolución no es algo en lo que se cree, Robinson querido. Es algo que se construye (y cada tanto, vio? como para no perder la costumbre). Es como preguntarme si creo en el pacifismo o en la igualdad de géneros.

  4. Farolera, ¿usted cree en la igualdad de género? pero qué antigüedad….

  5. uy, no era para crispar a nadie mi comentario… iba con la mejor, farolera…

    ando algo cansado, mañana lo leo y prometo respuesta. nos vemos!

  6. Uff… a Robinson lo arreglaste peor que a mi. :-)
    Creo que necesitamos millones de revoluciones interiores, y entonces tal vez logremos que desaparezca ese egoísmo estructural que hace que cualquier sistema social sea una mierda.
    ¿En serio te volviste anarco? ¡Buenísimo!

  7. Muy lindo Post. Toy con Yogi.
    :)
    Pero bueno ya que Robinson escribio…(te aclaro Robinson, va con onda)

    Robinson, entre los libros que tengo aqui hay uno que se llama Fighting the Disease of Poverty, de una tal Stevens en UK. Fui a la presentacion de ese libro aca por parte de un joven britanico que venia a hacer marketing del libro. Le perdi todo respeto, cuando sugirio que en Papua New Guinea, habia que aplicar un sistema de mercado para los servicios de salud. A ver si nos entendemos Robinson, en Papua New Guinea, hay gente que ni siquiera saber que esta dentro de un Estado, mucho menos sabe lo que es una moneda. Pero este joven estaba convencidisimo y exhibia cifras que la pobreza se venia terminando gracias a los logros del liberalismo internacional (sic).

    Propaganda y barata. Aunque es posible entender Robinson, que el numero de gente que sale de la pobreza segun la definicion del WB (menos de 2 dolares al dia) es posible ver tambien que la brecha entre ricos y pobres tambien se agranda. Usted me dira, que eso forma parte ‘ natural’ del proceso de distribucion de factores dentro de un mercado (claro, los mercados no tienen politica, son sumamente ascepticos, siempre funcionan barbaro no…? Ups… Gordon (Brown), espera que no te puedo atender ahora… te llamo de vuelta).

    Por mas que el juguemos a invertir en desarrollo humano (capital humano es un termino que honestamente me rechina y no es por acusarte de economicista, es que gente y recursos son dos cosas distintas) no necesariamente (posiblemente no voy a poder, no tengo la plata dentro de un contexto de reduccion de impuesto o hollowing out of the state) voy a cubrir el gap porque la brecha es cada vez mas grande. Si crees que cuando saco de lapobreza a un chino, la pobreza disminuye, te invitaria a tomar un viaje a China,y ver lo que es salir de la pobreza para ellos.Es salir de un medio rural, donde apenas podian comer, a comer (porque negarlo) en una casa de cartulina, a las afueras de una ciudad contaminada. Eso no es pobreza, no? Los chinos viven barbaro.

    Inserto en la manera en que se desarrolla el mundo hay un problema. No estoy atacando el principio de libertad de comercio, ni el principio de libertad de empresa, ni nada que se le parezca. Pero es ciencia a ficcion pensar que alguien que vive con 3 dolares al dia no es pobre. Si tu punto es que a medida que el mundo crea y acumula ‘riqueza’ hay gente que en funcion del spill over esta mejor, te diria probablemente una minoria. El unico detalle es que los minimos nunca se elevan, entonces la chance final propuesta por cualquier liberal que se precie, de hacer tu vida, segun tus capacidades (que no son dadas, no venis con ellas en el DNA asi como asi) se frustra. Y el sistema es torna en todo, menos en liberal.

    Porque al final, y aqui si podemos hacer una valoracion, las sociedades mas exitosas en terminos de desarrollo humano, son las que tienen base en la libertad y el merito pero la distribucion se realiza para acortar brecha. Y no es como dice Von Hayek, pura envidia de los ‘ de abajo’ sino para asegurar paz, y eventualmente desarrollo economico.

    Pero al final final del arcoiris, esta lo que dice Yogi. Salir del presupuesto, de esa vision de Hobbes de la vida, basada en el miedo , y esa necesidad (imperiosa en otros tiempos) de acumular.

    Yo por lo pronto, me declaro anarco fascista :)

  8. Blog Action Day (pobreza) – La devolución
    En Artepolítica

  9. Mirá, mares, a mí la idea de moneda se me hace muchísimo más intuitiva que la de Estado. Hubo mercados antes que Estados, hubo pobres antes que individualistas, ¿o no?

    Los mercados tienen fallas: hay que corregirlas. El Estado también tiene fallas, y hay que corregirlas también. Hay cosas que los mercados hacen mejor, y otras que se resuelven mejor si se hacen centralizadamente. Pienso que con los principismos –todo estado, todo mercado… porque sí- uno pierde algo de objetividad (está pasando dentro del Capitolio, con el tratamiento del paquete de rescate); en realidad hay que analizar cada cuestión en particular antes de decir “más mercado” o “más Estado”, o lo que sea. No lo leí a Stevens, no sé quién es tampoco, pero por mí que diga lo que quiera mientras tenga un fundamento lógico y una base empírica para probármelo (eso del “liberalismo internacional” no sé…). No lo digo precisamente por él, pero hay gente muy seria que se gana la vida hablando de estas cosas. Si son gente influyente o tienen peso en la toma de decisiones pertinente, no lo sé…

    Creo que al abordar esta temática se hace patente la gran diferencia de enfoques metodológicos existente entre las disciplinas. El “En todo caso, es algo difícil de mostrar”, Farolera, viene a modo de testeo de hipótesis… al menos es la única forma que encontramos para ver si algo es o no es. Así funciona nuestra cabeza lamentablemente. Se nos ocurre una idea, y vamos corriendo y la testeamos. ¿Cómo? Midiendo cosas, de la mejor manera posible –si es sarasa o no, lo podemos discutir después; la idea siempre es acotar el nivel de ad-hocness al mínimo.

    Pobreza y desigualdad son dos males para la sociedad, pero son cosas distintas. Una sociedad puede ser igualitariamente pobre, o desigualmente rica. Insisto, toda definición es arbitraria.

    Y el mes que viene me voy a dar las vacunas correspondientes, porque me voy a la India de viaje (si es que me recibo antes).

    …por lo menos, así lo veo yo (con un ojo tapado, y el otro a medio abrir).

    Saludos!

  10. El problema es que yo le hablé a Robinson-ciudadano y, en su lugar, me contestó Robinson-economista como si no fuera parte de la sociedad. Y tanto uno como otro son miembros de la sociedad: como tal, te toca parte de la responsabilidad. Robinson, vos podés tirarme toooodo tu manual de economía encima, pero si no lo aplicás a la realidad, si le falta la levadura del compromiso, es letra muerta. Lo que yo te quiero decir es que entendí perfecto lo de testear la hipótesis (al fin y al cabo también voy a la facultad), pero no es así como “funciona nuestra cabeza”: así funciona la tuya y la de algunos otros.

    “Hubo mercados antes que Estados, hubo pobres antes que individualistas, ¿o no?” NO. Los estados en muchos casos son previos al mercado y al mercantilismo; el individualismo es un invento posmoderno. Ahora, gente egoísta me imagino habrá en todas partes y en todos los tiempos: la pregunta es qué hace el entorno con esos individuos, si los alienta o si no les da cabida.

    De todas formas, aquí va la evidencia: si la pobreza tiene definiciones, sea “estructural” o “temporaria” (la cual es tan estructural como la otra, porque sigue siendo constante: el individuo que la padece es sólo un accidente sociológico); digo, si existen definiciones para la pobreza significa que hemos tenido que reconocer su existencia, rotularla, medirla y ponerla en display. ¿Te das cuenta? Estamos inmersos en una lógica de organización económica que necesariamente debe contemplar la pobreza. Yo me imagino, en mi utopía, un esquema de organización donde nadie tenga que hacerse esa pregunta. Donde la palabra “pobreza” no exista porque no hay “gente pobre”. Es decir: la existencia de los pobres como constante es la prueba de que el capitalismo es inútil.

    Se podrán discutir entonces la salud, la educación, otros temas: pero la pobreza es completamente evitable por la humanidad. Perfectamente solucionable también. En la naturaleza no existe “la pobreza”. La creamos nosotros.

    Ahora, un sistema que depende de unos pocos individuos produciendo mucho y otros muchos individuos siendo “inundados” por lo que aquéllos producen es un sistema esencialmente ineficiente. Lo mejor sería que todos produzcan de una manera más o menos parecida.

    No tiene sentido, para ningún esquema, tener algunos recursos sobre-explotados y otros sub-explotados. Y no tiene sentido vivir bajo una serie de reglas e instituciones que han demostrado en toda su historia, en todo su devenir, que producen efectivamente una división entre los derramadores y los derramados. Y la producen porque les enseñan a sus miembros que está bien que así sea; que está bien que cada uno se ocupe de lo suyo y se procure su propio bienestar porque así todos lo alcanzaremos y que no es tu responsabilidad el otro; que cada uno debe cuidarse a sí mismo.

    El sistema capitalista en prácticamente toda su historia y en los lugares donde está instalado, tiene “ricos y pobres”. Esto no quita que existan otras lógicas económicas que también los produzcan, como el chino. También.

    Pero lo que está claro es que el capitalismo no es una manera sustentable de garantizar bienestar para todos. Está com-pro-ba-do, Robinson, por el WB y el FMI y la Fed y todas las siglas que quieras.

    El tema es que cambiar de sistema nos asusta, porque lógicamente, nacimos en su seno y también lo hicieron nuestros padres y abuelos y tátaras. No conocemos otra cosa, y lo que vemos de otros modelos no es muy promisorio. Más vale malo conocido que bueno por conocer, y es muy cierto este refrán para diagnosticar nuestro comportamiento en algunos casos.

    Aquí se trata de imaginar necesariamente otro modelo, que sea sustentable e inclusivo, a diferencia del actual que es depredatorio y excluyente. Para esto, claro que nos basaremos en la empiria y procuraremos aprender de los errores pasados; pero se trata fundamentalmente de un ejercicio de imaginación. Gracias a Dios, así funcionan algunas cabezas.

  11. No creo Robinson que hayan habido mercados (al menos como lo conocemos hoy) antes que Estados Nacionales. De hecho, los trabajos de Adam Smith son justamente un aporte a la liberalizacion del comercio , en un contexto de Estados Nacionales en Guerra.
    Si tomamos una larga vision historica, y aplicamos los conceptos de mercado y Estado mas laxamente, iriamos al principio de la civilizacion misma, donde los hombres ya organizaban su poder politico, y ya intercambiaban usando medidas de valor (asi fueran vacas). No hubo pobres antes que indvidualistas. Las comunidades primitivas no tendian a dejar sin comer a nadie. En ese sentido, nosotros hemos evolucionado y somos muy civilizados. :) Por las dudas, esto no es una defensa de Rousseau y el buen salvaje… es un dato empirico, y da para pensarlo.

  12. Farolera: Muy de acuerdo. Comparto que el sistema ha funcionado bajo division de ricos y pobres, aunque hay distintos modelos de capitalismo y como tal algunos mas igualitarios que otros. Evidentemente, no es lo mismo el capitalismo a la Bush (bueno, mejor seria decir ahora el Keynesianismo a la Bush o para ponerlo en terminos usuales de los republicanos el corporativismo socialista …:)..) que el capitalismo en los paises nordicos. Una prueba mas, de que hay factores culturales, que hacen a la forma de distribuir los bienes. El mercado tiene de natural, lo que los Estados tienen de naturales. Nada.

  13. Yo vengo a meter un bocadillo. Me pregunto qué responsabilidad tiene en la pobreza una empresa que obtiene 50.000 euros por empleado, pero prefiere despedir a todos esos empleados para trasladarse a un pais donde pueda ganar 80.000 por empleado. De qué manera esas ganancias se derraman hacia el resto de la sociedad, en qué beneficia a la sociedad esa riqueza.
    Lo que yo veo, y perdon si me meto en un debate ajeno, es que el liberalismo es una buena fachada para legitimar el enriquecimiento de algunos pocos, mientras el Estado observa o colabora como ahora.
    Un saludo

  14. Mares: sí, yo también pensaba justamente en los países nórdicos cuando agregué el “prácticamente”. Es que estos países compensan (o fuerzan?) el capitalismo con una política fuertemente socialista; y donde el paternalismo es casi una mala palabra. Es decir, cada ciudadano tiene una fuerte concepción de su lugar en la sociedad, de la responsabilidad que tiene y nadie viene a decirle “mirá que si no pagás los impuestos te pongo en penitencia” (en Dinamarca, los impuestos son voluntaraios y los paga el 95% de la gente).

    Malen: TAL CUAL. Y que alguien venga a decirme “no pero nuestro programa de RSC en centroamérica es una maravilla”… bullshit. Es aspirina para el cáncer.

  15. les paso este articulo… espero que le disfruten a pesar de su extención

    Hacer que la pobreza sea historia, y la Historia de la Pobreza
    Cómo poner fin a la pobreza

    Vandana Shiva

    El artículo principal del 14 de marzo de 2005 del Time Magazine estaba dedicado a “Cómo acabar con la Pobreza”. Se basaba en un ensayo de Jeffrey Sachs, “The End of Poverty”, de su libro del mismo título. Las fotos que acompañan el ensayo retratan a chicos sin hogar, recogedores de basura en vertederos, heroinómanos. Son imágenes de gentes de usar y tirar, gentes cuyas vidas, recursos y medios de vida les han sido arrancados a través de procesos de exclusión brutales e injustos, que generan pobreza para la mayoría y prosperidad para unos pocos.

    La basura es el derroche de una sociedad de usar y tirar – las sociedades ecológicas nunca han tenido basura. Los chicos sin hogar son consecuencia del empobrecimiento de las comunidades y familias que han perdido sus recursos y medios de vida. Son imágenes de la perversión y las externalidades de un modelo de crecimiento insostenible, injusto y falto de toda equidad.

    En mi escrito “Staying Alive” yo me había referido a un libro titulado “Poverty: the Wealth of the People” (la Pobreza: Bienestar de la Gente), en el que un escritor africano traza una distinción entre la pobreza como subsistencia, y la miseria como carencia. Es útil separar un concepto cultural de una vida simple y sostenible entendida como pobreza, de la experiencia material de la pobreza como resultado del desposeimiento y la carencia.

    La pobreza percibida como tal desde una perspectiva cultural no necesita ser una pobreza material real: las economías de subsistencia que satisfacen las necesidades básicas mediante el autoaprovisionamiento no son pobres en el sentido carencial del término. Sin embargo, la ideología del desarrollo las declara pobres por no participar de forma predominante en la economía de mercado, y por no consumir bienes producidos en el mercado mundial y distribuidos por él, incluso aunque puedan estar satisfaciendo las mismas necesidades mediante mecanismos de autoaprovisionamiento.

    Se percibe a la gente como pobre si comen mijo (cultivado por las mujeres) en lugar de la comida basura procesada que es producida y distribuida de forma mercantil por los agronegocios globales. Se les ve como pobres si viven en viviendas hechas por ellos mismos a partir de materiales ecológicos como el bambú y el barro en lugar de hacerlo en casas de cemento. Se les ve como pobres si llevan ropa hecha a mano a partir de fibras naturales en lugar de sintéticas.

    La subsistencia percibida culturalmente como pobreza no implica necesariamente una baja calidad de vida física. Por el contrario, porque las economías de subsistencia contribuyen al crecimiento de la economía de la naturaleza y de la economía social, aseguran una elevada calidad de vida en términos de alimentos y agua, sostenibilidad de los medios de vida, y una robusta identidad y significado social y cultural.

    Por otro lado, la pobreza de 1 billón de personas hambrientas y de 1 billón de personas deficientemente alimentadas, víctimas de la obesidad, adolece tanto de pobreza material como cultural. Un sistema que crea la negación y la enfermedad, mientras acumula trillones de dólares de megabeneficios para los agronegocios, es un sistema diseñado para crear la pobreza para la gente. La pobreza es un estado final, no un estado inicial de un paradigma económico, el cual destruye los sistemas ecológicos y sociales que mantienen la vida, la salud y la sostenibilidad del planeta y de la gente.

    Y la pobreza económica es sólo una de las formas de la pobreza. La pobreza cultural, la pobreza social, la pobreza ética, la pobreza ecológica, la pobreza espiritual son otras formas de pobreza con mayor prevalencia en el así denominado rico Norte, que en el Sur, denominado pobre. Y estas otras pobrezas no se pueden borrar con dólares. Necesitan compasión y justicia, cuidados y formas de compartir.

    Poner fin a la pobreza requiere conocer los mecanismos por los cuales se crea. De todos modos, Jeffrey Sachs considera la pobreza como el pecado original. Cuando declara:

    “Hace unas pocas generaciones, casi todo el mundo era pobre. La Revolución Industrial creó nuevos ricos, pero gran parte del mundo fue dejada atrás”.

    Ésta es una historia de la pobreza completamente falsa, y no debe ser la base para una historia de la pobreza. Jeffrey Sachs lo ha entendido mal. Los pobres no son los que quedaron atrás, sino los que son empujados hacia afuera y excluidos del acceso a su propia riqueza y sus propios recursos.

    Los “pobres no son pobres por ser vagos o porque sus gobiernos sean corruptos”. Son pobres porque otros se han apropiado de su riqueza, destruyendo su capacidad para crearla. Las riquezas acumuladas por Europa se basaron en las riquezas arrebatadas a Asia, África y Latinoamérica. Sin la destrucción de la rica industria textil de la India, sin la aparición del comercio de especias, sin el genocidio de las tribus indígenas americanas, sin la esclavitud africana, la revolución industrial no habría creado nuevas riquezas para Europa o los Estados Unidos. Fue la violenta absorción de los recursos del Tercer Mundo y de los mercados del Tercer Mundo lo que creó la riqueza en el Norte – pero simultáneamente creó la pobreza en el Sur.

    Dos mitos económicos facilitan el separar dos procesos ligados íntimamente: el crecimiento de la opulencia y el crecimiento de la pobreza. En primer lugar, se ve el crecimiento sólo como crecimiento del capital. Lo que se deja de percibir es la destrucción de la naturaleza y de la economía de subsistencia de la gente que crea este crecimiento. Las dos “externalidades” del crecimiento creadas simultáneamente – la destrucción medioambiental y la creación de la pobreza – son vinculadas luego de forma incidental, no a los procesos de crecimiento, sino entre sí. Se afirma que la pobreza crea destrucción medioambiental. Y se ofrece la enfermedad como remedio: el crecimiento resolverá los problemas de la pobreza y la crisis medioambiental, a los que inicialmente dio lugar. Éste es el primer mensaje del análisis de Jeffrey Sachs.

    El segundo mito que separa la opulencia de la pobreza es suponer que si produces lo que consumes es que no produces. Ésta es la base en que se trazan los límites de la producción para las contabilidades nacionales que miden el crecimiento económico. Ambos mitos contribuyen a la mistificación del crecimiento y del consumismo, pero también ocultan los procesos reales que crean la pobreza.

    En primer lugar, la economía de mercado dominada por el capital no es la única economía; no obstante, el desarrollo se ha basado en el crecimiento de la economía de mercado. Los costes invisibles del desarrollo han sido la destrucción de otras dos economías: la de los procesos de la naturaleza y la de la supervivencia de la gente. Ignorar o descuidar estas dos economías vitales es la razón por la cual el desarrollo ha planteado una amenaza de destrucción ecológica y una amenaza a la supervivencia humana, habiendo permanecido ambas, sin embargo, como “ocultas externalidades negativas” del proceso de desarrollo.

    En lugar de verse como resultados de la exclusión, se presentan como “dejados atrás”. En lugar de verse como los que sufren la peor carga de un crecimiento injusto bajo la forma de pobreza, se les presenta erróneamente como aquellos que no han sido tocados por el crecimiento. Esta falsa separación entre los procesos que crean la opulencia y los que crean la pobreza se encuentran en el corazón del análisis de Jeffrey Sachs. Por eso sus recetas agravarán y profundizarán la pobreza en lugar de ponerle fin.

    El comercio y el intercambio de bienes y servicios siempre han existido en las sociedades humanas, pero estaban sujetos a las economías de la naturaleza y de la gente. La elevación del dominio del mercado y del capital creado por el hombre a la posición de principios organizadores supremos ha llevado a descuidar y destruir los otros dos principios organizadores – la ecología y la supervivencia – que mantienen y sostienen la vida en la naturaleza y en la sociedad.

    Las economías y conceptos del desarrollo modernos apenas cubren una ínfima parte de la historia de la interacción humana con la naturaleza. Durante siglos los principios de la sostenibilidad han proporcionado a las sociedades humanas la base material para sobrevivir, obteniendo sus medios de vida directamente de la naturaleza a través de mecanismos de autoaprovisionamiento. Se han respetado los límites de la naturaleza y éstos han marcado los límites del consumo humano. En la mayoría de los países del Sur, gran cantidad de personas continúan obteniendo su sustento en la economía de supervivencia que permanece invisible al desarrollo orientado hacia el mercado.

    Todas las personas en todas las sociedades dependen de la economía de la naturaleza para su supervivencia. Cuando el principio organizador de la relación entre la sociedad y la naturaleza es la sostenibilidad, la naturaleza se ofrece como propiedad común. Se convierte en un recurso cuando los beneficios y la acumulación se vuelven principios organizadores y dictan imperativamente la explotación de los recursos para el mercado.

    Sin agua limpia, suelos fértiles y cosechas y diversidad genética botánica, la supervivencia humana no es posible. Esta propiedad común ha sido destruida por el desarrollo económico, dando lugar a la creación de una nueva contradicción entre la economía de los procesos naturales y la economía de supervivencia, porque la gente privada de sus tierras y medios de supervivencia tradicionales por parte del desarrollo es obligada a sobrevivir en una naturaleza cada vez más degradada.

    La gente no muere por falta de ingresos. La gente muere por falta de acceso a los recursos. También aquí se equivoca Jeffrey Sachs cuando dice: “En un mundo de abundancias, mil millones de personas son tan pobres que sus vidas están en peligro.” Los indígenas en la Amazonía, las comunidades montañesas en el Himalaya, los campesinos cuyas tierras no han sido expropiadas y cuyas aguas y biodiversidad no ha sido destruida por la deuda para crear una agricultura industrial poseen riqueza ecológica, incluso aunque no ganen un dólar al día.

    Por otra parte, incluso con cinco dólares al día la gente es pobre si tiene que comprar los productos más básicos a precios elevados. Los campesinos indios convertidos en pobres y empujados hacia la deuda durante las pasadas décadas para crear mercados para las costosas semillas y productos agroquímicos a través de la globalización económica están poniendo fin a sus vidas por millares.

    Cuando se patentan las semillas y los campesinos han de pagar un trillón de dólares US en concepto de royalties, su pobreza aumenta en un trillón de dólares USdólares US. Las patentes médicas aumentan los costes de los medicamentos para el SIDA de 200 $ US a 20.000 $ US, y los medicamentos para el cáncer de 2.400 $ US a 36.000 $ US para un año de tratamiento. Cuando se privatiza el agua y las corporaciones mundiales ganan un trillón de dólares US por convertir el agua en un bien negociable, los pobres aumentan su pobreza en 1 trillón de dólares US.

    Los movimientos contra la globalización económica y el maldesarrollo son movimientos para poner fin a la pobreza poniendo fin a las exclusiones, a las injusticias y a la insostenibilidad ecológica, raíces de la pobreza.

    Los 50.000 millones de dólares US de “ayuda” del Norte al Sur son una décima parte de los 500.000 millones de dólares US que fluyen del Sur al Norte en concepto de pago de intereses y otros mecanismos injustos de la economía global impuestos por el Banco Mundial y el FMI. Con la privatización de los servicios esenciales y la globalización injusta impuesta a través de la OMC se convierte a los pobres en más pobres.

    Los campesinos indios están perdiendo anualmente 26.000 millones de dólares US por la caída de los precios agrícolas debidos al dumping y a la liberalización del comercio, aresultas de una globalización injusta, que está haciendo que las empresas se hagan cargo de la comida y del agua. Más de 5 billones de dólares US van a ser transferidos por la gente pobre a los países ricos, sólo por la comida y el agua. Los pobres están financiando a los ricos. Si nos tomáramos en serio lo de poner fin a la pobreza, tendríamos que poner fin seriamente a los sistemas injustos y violentos que para crear riqueza crean pobreza robando a los pobres sus recursos, medios de vida e ingresos.

    Jeffrey Sachs pasa por alto deliberadamente estos actos de “tomar” y sólo habla de “dar”, lo que significa un mero 0,1% de lo que “toma” el Norte. Poner fin a la pobreza es más una cuestión de tomar menos que de añadir una cantidad insignificante a lo que se da. Para convertir la pobreza en historia se necesita primeramente elaborar una historia real de la pobreza. Y Sachs lo ha entendido rematadamente mal.
    # Título original: How To End Poverty: Making Poverty History And The History Of Poverty
    # Origen: ZNet; Miércoles 11 de Mayo, 2005
    # Traducido por Marga Vidal y revisado por Lucio Salas Oroño

  16. Guau. Impecable, Nati :) gracias por el aporte.

  17. Hola me llamo Doris y que???????

  18. hola la verdad que me abrieron la cabeza, desde diferentes perspectivas a tal punto que quiero seguir leyendo al respecto en espacial teniendo en cuenta a que cristina kirchner , residenta de argentina, al visitar tartagal( una zona de la proviencia de salta victima de un alud de lodo y barro) quedo totalmente destrida y ella atribuye la tragedia a ” la probreza estructural”. por ello les pregunto.
    podrian remitirme a bibliografia relaciana con este tema para profundizarla o emitir alguna opinion sobre lo que entienden del discurso de la presidente. para saber mas de su postura frente a este concepto pueden consultar digitalmente al diario CRITICA DE ARGENTINA en el numero que corresponde al 12 de febrero de 2009

    gracias

  19. Hola lux! La verdad no sé bien a qué bibliografía remitirte. Podría decirte que leas algo de Marx para tener una perspectiva diferente sobre la pobreza, la economía y la sociedad…
    Atribuir la tragedia de Tartagal a “la pobreza estructural” es una falacia imperdonable. En todo caso, se debe a una catástrofe natural Y a la pobreza en nuestras políticas públicas nacionales y provinciales para lidiar con este tipo de situaciones… a ver cuándo se harán responsables los responsables, viejo!!

    No sé. ¿Robinson, Mares, alguien tiene alguna lectura sugerida para lux?

  20. Excelente discusión. Creo simplemente que el problema de la pobreza, desigualdad y anexos, es resultado de nuestra naturaleza humana, egoísta, creo yo, hasta que no tratamos de ver más allá de nuestras narices. Pero eso cuesta: el precio de tener conciencia es quizá muy alto para algunos.

    “El sistema tiene fallas que hay que corregir…” ajá. El “sistema” son seres humanos, de carne y hueso, con nombre y apellido. El problema no es Windows ni Microsoft: el problema somos nosotros cuando no hacemos un poco por desarrollar conciencia. Llámese Bill Gates, Hugo Chávez o Barack Obama.

    La pobreza y desigualdad son cuestiones que tienen muchas interpretaciones. Pero es obvio que la realidad está más allá de la teoría… sí, y muy cierto. Pero cuando tienes a tipos como Bill Gates diciendo “Yo soy un optimista, creo en el futuro, es mejor vivir hoy que en cualquier época pasada…”, no me quiero ni poner a pensar como “rayos” llegó a esa conclusión (“determinismo tecnológico”, dirían los Academicos).

    La pregunta no es “¿qué modelo económico seguimos?”, la pregunta es (como bien se ha dicho aquí) ¿cuándo vamos a llevar a cabo esas pequeñas “revoluciones” interiores que todos y cada uno necesitamos?

    Muy buen blog Farolera. Primera visita, saludos a todos!

    P.D. Creo que ya es un “poco” tarde para recomendar algo a lux jeje, pero a la par de grandes clásicos como Marx, recomendaría “El horror económico” de Viviane Forrester. Sencillo de entender pero con ideas muy claras sobre estos temas. Saludos!


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